#NotATarget - 19 de Agosto: Día Mundial de la Asistencia Humanitaria

18-ago-2017

Cada día, millones de personas se encuentran atrapadas en guerras que no han causado. Mientras tanto, el mundo no ha hecho lo suficiente para detener su sufrimiento. Juntos, exigimos que los líderes mundiales hagan todo lo posible para proteger a millones de civiles atrapados en los conflictos armados.  

En el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, que se celebra el 19 de agosto de cada año, nos unimos en solidaridad con los millones de personas afectadas por los conflictos armados. El Día fue designado por la Asamblea General en 2008 para coincidir con la fecha del bombardeo de la sede de las Naciones Unidas en 2003, en Bagdad, Irak.

Cada año, el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria se centra en un tema que reúne a las partes interesadas de todo el sistema humanitario para abogar por la supervivencia, el bienestar y la dignidad de las personas afectadas por las crisis y por la seguridad de los trabajadores humanitarios.

La problemática

Imagínese un barrio lleno de casas que proporcionan comodidad y refugio seguro, rodeado de mercados y tiendas, escuelas, parques infantiles, hospitales y fábricas. Semanas más tarde, lo que queda es una colección de estructuras bombardeadas en medio de una zona de guerra. Toda infraestructura esencial, con apariencia de vida normal, han sido destruidas. Las personas en las ciudades y pueblos se desviven por encontrar comida, agua y refugio seguro, mientras que el conflicto llega a millones de sus hogares. Los niños y niñas son reclutados para luchar, o sometidos a peligros impensables, como la exposición al sexo y el tráfico de mano de obra. Las mujeres son abusadas sexualmente por los combatientes como una táctica de guerra, luego avergonzadas por sus aldeas. Las personas son atacadas por su pertenencia étnica, religiosa o política.

A medida que los trabajadores humanitarios prestan ayuda, y los trabajadores médicos atienden a los heridos y enfermos, son directamente atacados, tratados como amenazas e impedidos de brindar socorro. Desde el saqueo y las obstrucciones deliberadas hasta el secuestro, los daños físicos y la muerte, la violencia continúa afectando los esfuerzos humanitarios, a menudo con graves consecuencias para quienes necesitan ayuda. En los últimos 20 años, 4.132 trabajadores humanitarios han sido atacados. Solamente en 2016, 91 fueron asesinados, 88 resultaron heridos y 73 fueron secuestrados mientras prestaban servicio.

Imagínese despertar hoy, dándose cuenta de que tiene que salir de su casa simplemente para sobrevivir. Se ve obligado a dejar a su familia, a sus amigos, su trabajo y pertenencias, todo en un momento. Su vida cotidiana se convierte en una lucha constante para encontrar elementos básicos como refugio, comida, ropa, agua y seguridad. Este escenario de pesadilla es una realidad que millones de personas enfrentan en un conflicto armado. Los combates intensos, que a menudo incluyen ataques aéreos y bombardeos en las ciudades, son una causa primaria de desplazamiento, ya sea dentro o a través de las fronteras de un país. Mientras se desplazan, los migrantes internos y los refugiados están a menudo expuestos a una multitud de otros riesgos, entre ellos la violencia sexual y por motivos de género, el arresto y la detención arbitrarios, el reclutamiento forzoso y la trata. Los desplazados forzosos son vulnerables y pueden permanecer en esa condición durante décadas.

Reglas que deben ser respetadas

Todas las partes en los conflictos armados están obligadas a distinguir entre civiles y combatientes, y entre la infraestructura civil y los objetivos militares.

Los niños afectados por conflictos armados tienen derecho a un respeto y una protección especiales, incluido el acceso a la alimentación, la asistencia sanitaria y la educación; evacuación de zonas de combate por razones de seguridad; reunificación con sus familias y protección contra todas las formas de violencia sexual. Además, los niños no deben ser reclutados en las fuerzas armadas ni en los grupos armados, ni deben participar en las hostilidades.

La violación y otras formas de violencia sexual están prohibidas.

Las partes en conflicto deben respetar y proteger al personal humanitario, los suministros y el equipo. Además, los gobiernos no deben rechazar arbitrariamente las operaciones de socorro imparciales. Una vez que los gobiernos acuerden las operaciones de socorro, todas las partes en conflicto deben permitir y facilitar un acceso humanitario rápido y sin obstáculos.

El derecho internacional humanitario exige que todos los enfermos y heridos – sean civiles o combatientes –, no deben ser atacados y deben recibir la atención médica requerida sin ninguna distinción. El personal médico y las instalaciones que cumplen esta misión también deben ser respetados y protegidos.

El derecho a circular libremente y a elegir la propia residencia debe ser respetado. Los desplazados forzosos tienen derecho a solicitar asilo en otro país; a condiciones satisfactorias de vivienda, higiene, salud, seguridad, nutrición y educación y a disponer de los documentos de identidad necesarios expedidos por las autoridades. Los miembros de la familia que desean permanecer juntos no deben ser separados. El regreso voluntario a casa debe ser permitido tan pronto como las razones para el desplazamiento hayan terminado. Los desplazados internos también pueden optar por reasentarse en otra parte de su país. Finalmente, las personas que han sido desplazadas forzosamente tienen derecho a recuperar las posesiones que tenían que dejar.

Los civiles no son un objetivo

Las preocupaciones humanitarias aquí descriptas no pueden captar por completo, la vida de todas las personas afectadas por conflictos en todo el mundo. Desde las personas con discapacidad, ancianas, migrantes, refugiadas y periodistas, todos los civiles atrapados en conflicto necesitan ser protegidos.

Nuestra humanidad común exige que llamemos la atención sobre esta causa crucial.

Proponemos sumarse a esta causa y firmar la petición en http://worldhumanitarianday.org/. Ayúdenos a promover la protección de los civiles. Cuantas más personas prestemos nuestras voces, más presión pondremos para que los líderes mundiales actúen en favor de ello.

#NotATarget.