9 de agosto - Día Internacional de los Pueblos Indígenas

09-ago-2017

Mujer toba con uno de sus trabajos hecho a mano. Foto: Gentileza Esteban Widnicky

 

9 de agosto - Día Internacional de los Pueblos Indígenas

Los pueblos indígenas representan una gran diversidad: más de 5000 grupos distintos en unos 90 países que, a su vez, hablan alrededor de 7000 de las lenguas nativas del mundo. Están constituidos por 370 millones de personas aproximadamente, es decir, más del 5% de la población mundial y, sin embargo, se encuentran entre las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables representando el 15 por ciento de los más pobres.

Los pueblos indígenas han heredado y practican culturas y formas únicas de relacionarse con la gente y el medio ambiente. Retienen, además, rasgos sociales, culturales, económicos y políticos que son distintos de los predominantes en las sociedades en las que viven. Pese a sus diferencias culturales, los pueblos indígenas de todo el mundo comparten problemas comunes a la hora de proteger sus derechos como pueblos diferentes.

Las poblaciones autóctonas han buscado durante años el reconocimiento de sus identidades, su forma de vida y el derecho sobre sus territorios tradicionales y recursos naturales. Pese a ello, a lo largo de la historia, sus derechos han sido siempre violados. En la actualidad, se encuentran sin duda entre las poblaciones más vulnerables y perjudicadas del mundo. La comunidad internacional reconoce que se necesitan medidas especiales para proteger sus derechos y mantener sus culturas y formas de vida.

Décimo aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas

El 13 de septiembre de 2007, la Asamblea General adoptó la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, un hito importante en cuanto a la cooperación y la solidaridad entre los pueblos indígenas y los Estados miembros.

Esta Declaración es el instrumento internacional más completo sobre los derechos de los pueblos indígenas, que comprende el consenso mundial sobre los derechos de los pueblos indígenas y establece un marco universal de estándares mínimos para su supervivencia, dignidad y bienestar. Esta Declaración parte de los estándares existentes sobre derechos humanos y libertades fundamentales para aplicarlos a las situaciones específicas de los pueblos indígenas.

 

El trabajo de las Naciones Unidas

La adopción de la Declaración motivó a varias entidades de las Naciones Unidas y organizaciones intergubernamentales a revisar el trabajo que estaban realizando con los pueblos indígenas, así como también a desarrollar nuevas estrategias y políticas. Muchos de estos organismos están implementando proyectos e iniciativas específicas con el fin de fortalecer los derechos de los pueblos indígenas, en línea con sus propias prioridades de desarrollo.

A diferencia de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en los cuales los pueblos indígenas eran prácticamente invisibles, los Objetivos de Desarrollo Sostenible incluyen el tratamiento explícito de las prioridades fundamentales de los pueblos indígenas, con seis referencias a pueblos indígenas en la Agenda 2030. La resolución A/RES/71/718 de 2016 de la Tercera Comisión de la Asamblea General anima a los Estados miembros a considerar debidamente todos los derechos de los pueblos indígenas a la hora de implementar la Agenda 2030.

El camino a seguir

La implementación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas ha logrado algunos éxitos de gran relevancia en la última década, especialmente a nivel mundial. En la primera Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas, realizada en el año 2014, los Estados miembros reafirmaron su apoyo a la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y se comprometieron a tomar medidas de carácter legislativo, administrativo y de elaboración de políticas a nivel nacional con el fin de cumplir con los objetivos de la Declaración.

Con posterioridad a la Conferencia Mundial, se han observado progresos a nivel internacional, tal como el desarrollo de un plan de acción para todo el sistema de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, con el fin de orientar las tareas de todo el sistema de la ONU en estos temas. A nivel nacional, cada país deberá demostrar su intención política, su capacidad técnica y su compromiso económico para adoptar la Declaración como el estándar mínimo de supervivencia, dignidad y bienestar de los pueblos indígenas de todo el mundo.

Sin embargo, todavía deben salvarse las brechas que existen entre el reconocimiento formal de los pueblos indígenas y la implementación de políticas específicas en cada lugar. Los pueblos indígenas siguen haciendo frente a la exclusión, la marginación e importantes dificultades para disfrutar de sus derechos básicos.